ANGELINA PARĂŤS
La historia
Estamos en el siglo XX, en el sur de Francia. ImagĂnate, el sol, los olores, el canto de los pájaros… un pastelero austriaco seducido por este entorno “Anton Rumpelmayer” abriĂł allĂ varias tiendas. Habiendo adquirido una sĂłlida reputaciĂłn, abriĂł una boutique, bajo las arcadas de la rue de Rivoli, en la famosa ciudad de ParĂs. AsĂ, en 1903, el salĂłn de tĂ© “Angelina” hizo su reverencia, dentro de lugares apreciados por la Ă©lite, tanto intelectual como artĂstica.

ParĂs 1900, mi tan hermoso ParĂs, donde escritores, pintores, polĂticos se reunĂan en el recodo de los callejones. Para finalmente juntarnos y degustar las delicias de Angelina, contemplando a Coco Chanel, oa Proust, fan de este lugar.
Y HOY ?
A dĂa de hoy, Angelina sigue siendo un referente, tanto por su chocolate caliente como por la degustaciĂłn de su famoso Mont Blanc.
Pero entonces, ¿qué une a Hubert Cloix con Angelina?
El tan famoso chocolate caliente de antaño por supuesto. La estrella de este plato: ¡el pastorcuiseur Hubert Cloix! Permite calentar tan rápido como el enfriamiento es eficiente. ÂżConfĂa en la empresa Hubert Cloix? Es un gran sĂ para esta famosa casa, siempre tan fiel a nuestros servicios desde hace veinte años. (En 2020 se realizĂł un nuevo pedido garantizando la calidad del servicio HUBERT CLOIX). Angelina está lista para hacer aĂşn más dulces.
Hubert Cloix también se trata de asegurar la lealtad de nuestros clientes, brindándoles lo mejor.
